—Deja que el señor entre en ti
—Entrégale lo que el te pida
La niña cabeza gacha no dijo una sola palabra...
—Abre los brazos y abrázalo
—Deja que sus manos recorran todo tu ser
De nueva cuenta la niña no dijo nada se sentida presionada pór tanta gente todos estaban observándola y sin embargo nadie hacia nada (Esto no lo puedo dejar pasar) pensó la niña.
Desde ese día, la niña tomo una decisión, Ser Atea
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